6 razones para enamorarte del viaje

Como he venido escribiendo en este blog durante muchas, muchas entradas, mi pasión más fuerte es viajar, y he podido leer en otros blog.

Es latente el deseo de los viajeros de experimentar nuevos lugares y conocer otro modos increíbles de pensar y de sentir, Diferentes culturas te llenan y te hacen amar los lugares que conocer y admirar el lugar de donde vienes. Es por el amor por dicha actividad, pero qué me llena de felicidad el viajar, y he podido resumirlo en unos cuantos puntos.

Viajar te libera

Desde que era niño, mi madre siempre decía que cuando viajábamos, sus maletas de problemas iban cayéndose del auto, del avión o del autobús, empezaba a sentirse libre y empezaba a olvidar cada una de sus preocupaciones. Durante mucho tiempo escuché esto, pero no lo entendía del todo.

Cuando empecé a trabajar, entendí poco a poco dicha historia, y curiosamente sentía lo mismo. Creo que para la mayoría, viajar es un estado de liberación muy profundo. Al conocer nuevos lugares, vas soltando todo y olvidándote de preocupaciones. Para otros más, viajar ayuda a encontrar soluciones que no había pensado, aclara la mente de tal forma, que uno puede encontrar cómo resolver situaciones específicas con un grado mucho más amplio.

Viajar te vuelve organizado

Soy un desastre con el aspecto económico, con mi ropa y con mi vida en general. No temo negarlo, ni voy a inventar el por qué soy así, pero desde que empecé a viajar, me he vuelto más cuidadoso, más organizado, y más ahorrador. Ahora veo que el poder gastar en algo no presupuestado, y que no me va a servir, puede afectar en un día de comida, en una noche de hostal, o en la entrada de algún lugar.

Cada que pienso en que he gastado muchas cosas que realmente no ocupé, en que desperdicié por una u otra razón, hace que valore más lo que pueda adquirir hoy en día. No mido mucho en cosas que me ocupen para un viaje, pero si sé que cierto producto no me va a servir más que para saciar una sed de consumo, me mido mucho más que antes.

Viajar te hace investigador

Antes de ir a alguna ciudad, leo, estudio e investigó qué hay ahí, qué puedo encontrar, o cómo puedo comunicarme. Es curioso cómo piensa la mente humana. Me encanta los riesgos. Desde que trabajaba en una empresa, siempre buscaba el conocer fases antes desconocidas. Hoy en día me siguen gustando los riesgos, pero investigo más de dichos lugares a los que voy a ir, para saber un poco qué puedo encontrarme y cómo puedo moverme.

A veces, en ciertos libros conozco lugares míticos, y cuando llego a algunas ciudades, me imagino esos momentos claramente como lo escribieron los autores y siento entender el por qué pensaron así y lo plasmaron en sus libros.

Viajar te hace ciudadano del mundo

Cuando alguna persona me pregunta el por qué me gusta conocer otros lugares, otras formas de pensar, y otras culturas, les digo esta frase. “Estoy seguro que el haber conocido tantas ciudades me ha hecho un ciudadano del mundo, y no sólo un cuidado de cierto lugar”.

He podido asegurarme que aunque las culturas sea distintas, los lugares puedan no parecerse, y hasta el idioma cambia, tenemos algo en común. La vida, y aunque adoro mi ciudad y mi país natal, me considero un ciudadano del mundo puesto que he podido dejar una huella en cada uno de los lugares que estuve, y dejaré dicha huella en cada uno de los que me falten por recorrer. Soy una pequeña parte de muchas personas, y dichas personas son una pequeña parte de lo que soy yo.

Viajar te hace querer tus raíces

Cada que salgo de mi ciudad, hace que pueda darme cuenta de dónde provengo, del por qué estoy aquí y hacia dónde quiero ir. Amo conocer nuevas culturas, nueva comida, nuevos idiomas, y gente completamente nueva. Pero cuando regresó, me doy cuenta de lo afortunado que soy en el vivir en mi zona, en qué conociendo nuevos rincones, pueda poner un granito de arena y ayuda a mi gente.

Viajar te hace aprender nuevos idiomas

No quiero decir que sólo con viajar te volverás políglota, pero cuando llegas a un lugar, y en dicho lugar nadie habla ninguno de los idiomas que dominas (inglés y español) y que tú no hablas los de ellos, aprendes, entiendes y comprendes un idioma universal, las señas.

Al principio es frustrante que no puedan entenderse, pero cuando sales del conflicto y te das cuenta que no fue más que un pequeño retraso en tu entendimiento, ves y comprendes que al final, los seres humanos compartimos esa forma de tratar de entender al otro, aún si estamos perdidos en cómo comunicarnos.

Podría explicar mil y un nuevas razones del por qué amo viajar, y tal vez estás no son las únicas, y que cada quien tendrá las suyas.

Solo estoy seguro de algo, puedo aterrizar mis ideas del por qué viajar, pero por el simple hecho de ser mejor persona y crecer e todo ámbito, hace que ame viajar.

About the author

Viajero incanzable, me encantan los libros, la fotografía, comer nuevos platillos, probar nuevas cervezas y los vinos y licores. Trato de viajar lento y documentar todo lo que veo, pruebo y escucho.

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